dijous, 14 de novembre de 2013

Un barco de guerra privado

La Grelda Ortiz, col·laboradora voluntària, fidel usuària de la biblioteca és una fan incondicional de les novel·les del Patrick O'Brian. S'ha llegit els vint llibres de la sèrie i alguns dues vegades. La setmana passada ens va tornar, després de rellegir-la, Patente de Corso i tota entusiasmada va proclamar que era la millor, perquè té de tot, molts dels temes que apareixen en altres aquí hi són tots reunits. I li vàrem dir, per què no ho expliques a Bitàcola MMB? I aquí ho teniu:

La duodécima novela de la serie Aubrey-Maturin de Patrick O'Brian es, en mi humilde opinión, una de las más fascinantes. Tiene todos los ingredientes para no despegarte de ella: acción, espías, intriga, engaños, romance... La aventura se inicia con que a Jack Aubrey lo han expulsado de la Armada inglesa y se le presenta la oportunidad de hacer el corso como capitán de la fragata Surprise comprada por su amigo el doctor y espía Stephen Maturin... claro que al capitán Aubrey no le agrada la palabra corso... él prefiere la expresión barco de guerra privado.

Patente de corso
En esta trepidante historia vivimos - más que leemos-  la vida a bordo de la Surprise como barco corsario con la misión secreta, encomendada por el Almirantazgo, de dirigirse a América del Sur y ayudar a las colonias para así debilitar a la corona española. La persecusión del barco corsario Spartan, la batalla contra el mismo, su captura... y la captura de las presas (los barcos capturados por el Spartan y recuperados por Aubrey)...y cualquiera diría que ya está.... nada más lejos de ello. O'Brian aún nos regala con más aventuras: la batalla para la captura de la Diane bajo bandera francesa ... ¡la Armada bajo las órdenes de un corsario! Y, como telón de fondo, mientras vivimos todas estas aventuras navales, se desarrolla la intriga política, los tejemanejes del servicio de inteligencia británico para derrotar a Napoleón.

De  las 20 novelas de la serie, que tenemos en la Biblioteca del Museo Marítimo, recomiendo Patente de corso porque se puede leer sin necesidad de haber leído las sagas anteriores, te encariñas igual con los personajes, se queda uno sin aire mientras pasa la acción, los nervios te corroen en las escenas de suspense, el corazón te late fuerte cuando los amantes se enfrentan, la tristeza nos inunda con algunos hechos, se desternilla uno de risa con cada metida de pata de algún miembro de la Armada inglesa,... En fin, es una delicia leer esta novela.

De toda la serie, es mi favorita y la recomiendo. No pierdas la marea, no hay ni un minuto que perder, ven y léela en la biblioteca.

1 comentari :

Manuel C. ha dit...

Bona recomanació, Grelda! És impressionat que t'hagis acabat de llegir els vint-i-dos llibres de Patrick O'Brian. Quina crack!